Single post

Dónde reside la profesionalidad?

Este fin de semana he vivido una experiencia que me ha parecido cuanto menos surrealista mientras asistía a la boda de unos . Ya sabía que en Madrid (y en otras zonas de la geografía española) se estilaba que la iglesia tenga un fotógrafo “concertado” y que es el llamado fotógrafo oficial de la parroquia… un fotógrafo al que te “recomiendan” contratar para que cubra a ceremonia… vamos que te imponen a una persona y no puedes hacer más que pasar por y .

Yo estaba avisado por mis amigos de que la ceremonia la iba a cubrir el fotógrafo de la parroquia porque les habían obligado, por eso le habían encargado a él que hiciese esas fotos en vez de contratarme a mi o a otro fotógrafo, a mi me encargaron hacer las fotografías de la preboda, casa del novio y convite, pero claro ya que vas cargado con una mochila que pesa un huevo llena de objetivos y cámaras, y puesto que está tu familia y tus amigos aprovechas para hacer las típicas fotos que están haciendo los aficionados con los que compartes fiesta hasta que lleguen los novios a la iglesia.

En estas estaba yo haciendo fotos a mi hija cuando se me acerca un hombrecillo con un traje marrón que no parecía ser parte del convite y me dice:

  • ya le habrán dicho que en NO puede hacer fotos verdad?”

A lo que yo le contesto:

  • entonces no podremos hacer fotos ninguno de los que estamos invitados no?

Y el señor me contesta:

  • No, sólo usted no puede hacer fotos porque es profesional.

no me lo podía creer, estaba haciéndole fotos a sin poder :O , pero como sabía a que se refería le dije:

  • Las fotos que vaya a hacer no las hago como profesional, las hago como invitado a la boda.

Pero el señor se empecina y me dice:

  • que lleva es profesional y por tanto no puede hacer fotos de la boda.

Vaya que cosa, si llevo una cámara buena soy profesional, y si llevo una cámara modesta soy amatéur y sí que puedo hacer fotos… después de esta interesante reflexión y tras un intercambio de palabras poco amistosas con el elemento decido decir en voz alta, para que todos los que allí estaban me oyesen:

  • Nada, que no voy a poder hacer fotos a mi familia porque este señor dice que soy profesional y lo tengo prohibido!!!

Como resultado de esta frase el señor desapareció y no me volvió a dar mal, pero sí que consiguió varias cosas importantes, que hiciese fotos de la ceremonia cuando antes no pensaba hacerlas, que los “fotógrafos oficiales” me mirasen mal y estuviesen más preocupados de ponerse delante mío para hacer las fotos y así estorbarme que de hacer las fotos por las que les iban a cobrar a mis amigos una cuantiosa suma, y por último que yo hiciese esta reflexión, lo que me parece muy importante y que le debo agradecer a este hombrecillo.

Si según este hombre yo que llevo una cámara bastante buena, concretamente calzaba una 5D Mark II con un 24-70 L, porque me gusta hacerle fotos a mi hija y me puedo permitir esta inversión (aunque el era prestado) me convierto en profesional, entonces el segundo fotógrafo de la boda, que está cobrando por hacer su trabajo y que llevaba una Nikon D90, una cámara que da unos resultados muy buenos pero que no se etiquetaría de profesional puede cobrar por hacer fotografías de aficionado? ¿El profesional es el fotógrafo o el equipo?

Como fotógrafo tengo claro que es la persona la que marca la diferencia entre el profesional y el amatéur, y nunca se me ocurriría entrometerme en el trabajo de otro compañero que, valga la redundancia, trabaje honradamente, porque si este señor piensa que yo le estaba “robando” parte de su sustento, yo podría pensar que ellos con su actitud me están “robando” a mi al haber sido impuestos por un tercero impidiendo que yo hiciese el trabajo que me habían encargado a mi y que por el acuerdo existente entre estos fotógrafos y la iglesia mis amigos habían tenido que encargarle.

No entiendo estas actitudes, ni estos acuerdos para “asegurarse” un volumen de trabajos que sólo haciendo un trabajo de calidad se podrían … no he podido ver el trabajo realizado por esta gente, pero no creo que su trabajo sea como el de profesionales honrados cuyos trabajos son mero , como pueda ser el ejemplo de Pablo López Ortiz, o Vicente Alfonso o Esther Cossío, o el de tantos otros fotógrafos que intentan dar a los novios el mejor recuerdo del día de su boda…

Si tanto “miedo” tienen algunos profesionales por mantener su “status” igual deberían de esforzarse por adaptarse a un mundo cambiante en el que cuesta mucho trabajo ganar cuatro perras, pero que ellos se ganan muy holgadamente en unas pocas horas de trabajo. Queda claro que en esta clasificación no entran todos esos fotógrafos que se “curran” cada sesión de fotos con los novios y que no llegan, hacen cuatro fotos y se van.

Comentarios

comentarios

La vida a mi manera by Roberto Ruiz Herrera
Follow

Get every new post delivered to your Inbox

Join other followers:

%d bloggers like this: